la batalla de inglaterra por winston canahuate

Saturday, May 27, 2006

la batalla de inglaterra por winston canahuate





Batalla de Inglaterra (1)

Preludio en Alemania
Es más que evidente, que Adolfo Hitler no tuvo intenciones de hacerle la guerra a Gran Bretaña y menos invadirla. Nunca, antes de 1940, en sus discursos o escritos, ni tampoco en los círculos allegados al Führer, se mencionó la posibilidad de un enfrentamiento armado con Inglaterra. Más bien, Hitler abrigó la esperanza de que los ingleses "entrarían en razón", adhiriéndose al Nuevo Orden, en el que Alemania sería el gran líder de Europa, en una corte donde Italia e Inglaterra jugarían un papel importante, pero secundario y dejándose dirigir por el Gran Reich de los mil años.
Pero, aquel sueño se frustró, cuando el 18 de Junio de 1940, la BBC irradiaba el discurso que Winston Churchill pronunció en la Cámara de los Comunes, dejando bien en claro que:
Discurso de W. Churchill 18/6/40.
"...lo que el General Weygand ha llamado La Batalla de Francia, ha terminado. La Batalla de Bretaña está por comenzar. De esta batalla dependerá la supervivencia de la civilización cristiana. De ella dependerá nuestra propia vida británica y con ello la continuación de nuestras instituciones y nuestro imperio. Toda la gloria y el poder de nuestro enemigo pronto se volverá contra nosotros. Hitler sabe que él debe aniquilarnos en esta isla, o perderá la guerra..."
Respuesta alemana
La respuesta alemana fue una incursión aérea de ejercicio de navegación, compuesta por 9 bombarderos Heinkel 111 del Grupo de Combate (KG) 26. El líder de la formación se mantuvo a 6000 metros de altura, mientras que los 8 aparatos restantes bajaban hasta 1400 metros sobre Londres. Como no podía ser de otra forma, los 8 aparatos fueron derribados por la artillería antiaérea y sólo el líder del escuadrón regresó ileso.
Heinkel 111
Para Alemania, Francia y los Países Bajos, eran para entonces la base de operaciones para realizar la invasión de las islas británicas. Para ese momento, lo único que se interponía era el Canal Inglés o Paso de Calais, que en lado más estrecho son apenas unos 40 Kms de mar.
Luftwaffe vs RAF
El primer paso necesario para asegurar el éxito de una invasión era mantener la supremacía aérea destruyendo a la Fuerza Aérea Inglesa. En Junio de 1940, era a todas luces evidente, que la Luftwaffe era mucho más poderosa que la RAF. Es cierto también que Inglaterra no arriesgó su fuerza aérea durante la Campaña de Francia, porque la medida obvia era reservar los magros recursos militares para la defensa del suelo inglés. Uno de los misterios de la guerra es, por qué no se aniquiló a la Fuerza Expedicionaria Británica (FEB) en Dunkerque; para algunos historiadores no fue sino una prueba más, de que Hitler quería evitar un enfrentamiento con Inglaterra, para otros, la incompetencia de Goering que no supo como acometer una acción de esa naturaleza.
Plan de Raeder
Los únicos planes militares, para una eventual invasión a Inglaterra, los elaboró el jefe supremo de la Kriegsmarine, el Gran Almirante Raeder en 1939. El plan de Raeder más que alentar a la invasión, lo que pretendía era alertar al Mando Supremo sobre las dificultades que se presentarían en caso de que fuera necesario acometer tal operación. Al culminar la invasión de Francia y los Países Bajos, Raeder pensó que era el momento de presentar su plan a Hitler.
Gran Almirante Raeder
Raeder estaba consciente del costo que tuvo para la Kriegsmarine la invasión a Noruega, donde la Armada llevó en sus espaldas todo el peso de la operación. En su plan contra Inglaterra el Gran Almirante, por el contrario, pretendía que la Wehrmacht asumiera mayor responsabilidad en las acciones. Sin embargo, fuera como fuere, la operación tendría que ser marítima por sobre todas las cosas. El 21 de Mayo, Raeder presentó a Hitler el plan y logró el efecto deseado, pues el Führer dispuso que no se adoptase ninguna medida de preparación para una posible invasión a Inglaterra.
"Y ahora, ¿qué?"
El 20 de Junio, a vísperas de capitulación de Francia, Raeder volvió a hablar con Hitler sobre el tema y advirtió, que la superioridad aérea era imprescindible para el éxito de tal empresa y acotó, que a Luftwaffe era muy inferior a la RAF. De cualquier forma, en los mandos militares, a partir del 22 de Junio de 1940, surgió la pregunta, "Y ahora, ¿qué?" Europa continental estaba en manos del Eje. ¿Inglaterra se quedará como pasiva espectadora?
Opina Jodl
El General Jodl, Jefe del Estado Mayor de la Wehrmacht, manifestaba que la victoria final sobre Inglaterra era sólo cuestión de tiempo.
Ya nos son posibles las operaciones ofensivas en gran escala del enemigo. Debido a que Inglaterra ya no puede luchar por la victoria sino por preservar sus posesiones y su prestigio mundial, de acuerdo a todas las predicciones, se inlcinarán por hacer la paz cuando comprenda que que puede lograrlo a un costo muy pequeño. Invadir a Inglaterra sería el último recurso contra ese país, que se encuentra debilitado militar y económicamente y sin capacidad ofensiva en el aire.
Hitler cambia de parecer
Sin embargo, el 2 de Julio de 1940, el Comando General de la Wehrmacht (OKW) señalaba, que el Fuehrer había dispuesto que bajo determinadas condiciones, siendo la más importante la supremacía aérea, se podría plantear un desembarco en Inglaterra y que, a pesar de no estar decidido, debían elaborarse los planes necesarios para tal eventualidad.
¿Y el material?
Lo que temía Raeder estaba por suceder. Ante esa orden de preparar planes de invasión y sabiendo él, que los ingleses no se dejarían amilanar fácilmente, estaba seguro que a la orden de preparación le seguiría la orden de ponerla en práctica. Su gran temor era, que las fuerzas alemanas no habían realizado anteriormente una operación de tal envergadura y por tanto no había precedentes. Tampoco existían los transportes adecuados, ni la Luftwaffe estaba preparada para dar un apoyo aéreo adecuado y por último, la Kriegsmarine no tenía la capacidad numérica para poder defender a las fuerzas de desembarco contra toda la flota inglesa que acudiría al Canal Inglés, apenas se conociera la inminencia de la invasión.
Improvisar
No cabía otro camino que la improvisación y para ese efecto se recolectaron desde barcazas hasta vapores, a todo lo largo de la costa francesa, belga y holandesa. Todo lo que flotara y tuviera un motor, servía después de recibir algunas modificaciones imprescindibles. El Plan León Marino, del Mariscal de Campo von Brauchitsch estaba en marcha.


Batalla de Inglaterra (2)

Preludio en Inglaterra
No sólo Inglaterra sino el mundo entero daba por descontado, que tarde o temprano, la Blitzkrieg se trasladaría a las islas británicas puesto que, nada podía impedir, que la poderosa maquinaria de guerra alemana, que en sólo semanas había aniquilado a todas las potencias continentales, arremetería contra el siguiente enemigo que se mantenía en pie.
Salvando las reservas
En previsión de lo que estaría por suceder, Churchill ordenó que dos cruceros transportaran a Canadá 1800 millones de libras esterlinas en oro de las reservas del Banco de Inglaterra. El propio Churchill no veía posibilidades de defender las islas y pensaba que la única posibilidad era evacuar lo que quedara, para continuar la lucha desde Canadá.
Recursos humanos y materiales
en Dunkerque se pudo salvar a 225 mil soldados británicos que regresaron sin equipo. De los 600 carros enviados a Francia con la FEB, sólo regresaron 9. De los 1000 cañones enviados al continente regresaron 12. A estos escasos contingentes se le sumaban 12 divisiones pobremente equipadas e incompletas. Esta era la composición de las fuerzas de defensa para proteger 800 Kms de costas.
Posición de Halifax
Lord Halifax, Ministro de Asuntos Exteriores, era partidario de comenzar conversaciones de paz con Hitler. Quizás su posición, se debía al hecho de que al verse Inglaterra imposibilitada de cumplir con Polonia y Francia, no le había quedado otro remedio que declarar la guerra, antes de caer en el ridículo. Pero lo cierto era que Gran Bretaña no estaba en condiciones de enfrentarse a tan poderoso contrincante. Aunque, si bien es cierto que no todos los ingleses estaban de acuerdo en ir a la guerra con Alemania, la mayoría sí estaba dispuesto a no dejarse doblegar o al menos pensaban vender muy cara la derrota.
¿Hubo un empate?
Para el resto de los británicos, Francia había sido vencida y se podía considerar que había un empate con Alemania, cosa que podía desembocar en la paz, pero pensaban que Hitler no había dado señales inequívocas de que tal posibilidad podía convertirse en realidad. La mayoría de los políticos ingleses pensaban, que si los alemanes consideraban que Inglaterra estaba vencida, sin capacidad militar ni económica, era porque no pensaban seriamente en la posibilidad de llegar a la paz por la vía de las conversaciones pacíficas. No creían que Hitler tuviera intenciones de conversar de potencia a potencia, sino que más bien pretendía actuar como el vencedor magnánimo que daría concesiones para pactar la paz. Por otro lado, no era admisible pretender, que los ingleses esperarían pasivamente una invasión.
Condiciones de Hitler
en su alocución del 19 de Julio de 1940, ante el Reichstag, Hitler manifestó que no exigiría a Inglaterra la rendición de las armas, y que le permitiría conservar su forma de gobierno. Sin embargo le exigiría la devolución de las antiguas colonias alemanas de ultramar y el compromiso de no inmiscuirse más en los asuntos de Europa continental.
Discurso de Hitler en el Reichtag
Dijo Hitler:
"De Gran Bretaña sólo escuchamos llantos --no de la gente, sino de sus políticos-- que la guerra debe proseguir. No sé si esos políticos tienen una idea cabal sobre lo que eso significaría. Es cierto que ellos declaran que seguirán adelante con la guerra aun si Gran Bretaña pereciera, porque la continuarían desde Canadá. Difícilmente puedo creer que ellos pretendan que los ingleses se vayan a Canadá. Probablemente esos caballeros que están interesados en la guerra irán allá. Me temo que la gente se quedará en Inglaterra y... ciertamente verán la guerra con ojos diferentes, que con los que la verán los llamados líderes en Canadá.
El señor Churchill, sin duda estará en Canadá, con el dinero y los niños que los principales interesados en la guerra habrán ya enviado. Para los otros millones de personas, empezarán grandes sufrimientos. El señor Churchill, por una vez deberá creerme, cuando profetizo que el gran Imperio será destruido... un Imperio que nunca ha sido mi intención destruir o dañar.
En esta hora, siento que es mi deber de conciencia, hacer un llamado a la razón y el sentido común de Gran Bretaña. No veo razón para que esta guerra continúe."
Se le pedía mucho sacrificio al León Inglés, que por siglos fue imperialista y colonialista y que siempre impuso su voluntad por la fuerza de las armas. No podía claudicar al defender su propio suelo y su derecho de potencia continental.
"Lo haremos solos..."
Obviamente Churchill tenía sus propios planes y estos comprendían involucrar a EEUU en la contienda, para equilibrar las fuerzas. Aún, en el peor de los casos, si las islas eran invadidas y doblegadas, la lucha se seguiría desde América. Pero, para el indomable Churchill claudicar, no era una posibilidad. Churchill estaba decidido a pelear hasta el final: "Si fuese necesario, lo haremos solos." Sin embargo, era factible que Inglaterra pudiera defenderse durante años, pero era imposible que pudiera vencer a Alemania. Por ello, Churchill tenía que forzar a como diera lugar a su amigo Roosevelt para que entrara en la guerra, pues sabía que era la única forma de vencer a su encarnizado enemigo.
Halifax habla solo
Los opositores a Churchill, no encontraron en Alemania al interlocutor para conversar sobre la paz. Luego del discurso de Hitler, el propio Ministro de Exteriores, Lord Halifax, difundía por radio la negativa inglesa a las aspiraciones de Hitler. Halifax, sin embargo, no estaba dispuesto a quemar su casa para combatir a los alemanes, porque decía que podía abandonarla para recuperarla después. El 25 de Mayo cuando las FEB fueron repelidas por el incontenible avance alemán, Lord Halifax pedía en consejo de ministros, que tal vez se podría lograr mejorar la situación, pidiendo la mediación de Italia, que todavía no había declarado la guerra a Francia. En tanto no fueran bombardeados, para él cabía la posibilidad de conversar, en vez de seguir con las declaraciones encendidas de Churchill. Halifax deseaba que la política de Inglaterra estuviera signada por el sano juicio y no por denuncias airadas y altisonantes.
Solicitud del rey de Suecia
Alemania pidió la intervención del Vaticano y de Suecia. Ante el pedido del rey Gustav V de Suecia, que trabajó activamente para lograr la paz negociada, Churchill le respodió:
"...Antes de siquiera poder considerar esas propuestas, serán necesarias garantías efectivas por medio de hechos, no palabras, de que Alemania permitirá la restauración de la libertad e independencia de Checoslovaquia, Polonia, Noruega, Dinamarca, Holanda, Bélgica y sobre todo Francia."
Todos juntos contra Alemania
Finalmente, Halifax vio que no era posible llegar al entendimiento con Hitler y optó por plegarse a la línea de Churchill. No habían ni posibilidades de paz ni de victoria, por tanto sólo quedaba la vía de la resistencia armada. El embajador americano Kennedy -padre del asesinado Presidente Kennedy- trataba de influir ante Roosevelt para darle todo el apoyo requerido a Churchill, mientras que el General Marshall le recomendaba, no entregar un solo fusil más a los ingleses, puesto que, para él, esa guerra estaba perdida.
Roosevelt cede
Roosevelt desconfiaba de la política de Halifax y Chamberlain, pero el 3 de Julio, cuando en Oran, Churchill ejecutaba un golpe brutal contra la flota francesa, la confianza entre ambos se fortaleció. Sólo era cuestión de tiempo, para que, por medio de artilugios, Churchill lograra involucrar a Roosevelt en la guerra.
Franklin D. Roosevelt
Pero, finalmente, cuando Roosevelt anuncia su candidatura presidencial, por primera se refiere a Alemania como "el enemigo." Para entonces, los pacifistas ingleses, vieron hundidas sus esperanzas y Churchill se convenció de que era cuestión de tiempo para forzar la entrada de Roosevelt en la guerra. Por el momento, había que planificar la defensa, lo mejor posible

Batalla de Inglaterra (3)

Las operaciones del lado alemán
Para el General de la Luftwaffe Werner Kreipe -quien prestó servicios en Francia en la unidad de bombarderos KG2 en 1939 y desde Junio de 1940 fue Jefe de Operaciones de la 3ra Luftflotte- la fecha de inicio de la Batalla de Inglaterra es el 28 de Mayo de 1940. Para otros autores es el 10 de Mayo de 1940.
General Werner Kreipe
Cuando las fuerzas francesas y aliadas estaban prácticamente vencidas, la 3ra Ala del Grupo de Bombarderos No 2, tuvo la misión de efectuar ataques contra las fuerzas diezmadas a todo lo ancho de la campiña francesa. El 27 de Mayo, ya no hubo oposición y el comandante recibió la orden de atacar a las Fuerzas Expedicionarias Británicas (FEB) en Dunkerque. Al día siguiente 8 de Mayo, el enemigo era la Royal Air Force (RAF), que en ese momento sí protegía la evacuación de los cercados ingleses.
Ataque a las FEB en Dunkerque
Los 27 aviones Dornier 17 sobrevolaron Dunkerque temprano en la mañana y vieron el caos que había en la playa. Pero antes de iniciar el ataque, aparecieron los primeros Spitfires que los aviadores alemanes tuvieron oportunidad de ver. Los Dornier debieron retirarse en vista de la oposición, abortando la misión de bombardeo. Como resultado del ataque se perdió un avión y dos más resultaron averiados. Inmediatamente después del aterrizaje se les ordenó dirigirse a Nieuport, esta vez con protección de caza. Luego de completada la misión, las bajas fueron 11 de 27 aparatos. Por primera vez desde la invasión de Polonia, la Luftwaffe encontraba seria oposición en el aire.
Messerchmitt 109
Armisticio en Francia
El día 22 de Junio de 1940, cuando se firma el armisticio, los rumores entre las fuerzas alemanas, era que la guerra estaba virtualmente terminada. Sin embargo, la Luftwaffe recibió la orden de reponer las bajas de material y humanas y aprestarse lo antes posible.
Reorganizar las fuerzas
Las fuerzas de la Luftwaffe estaban compuestas por 1300 Messerschmitt 109, dos grupos de 180 caza-bombarderos Messerschmitt 110, diez grupos de 1350 bimotores Heinkel 111, Junkers 88 y Dornier 17. La moral de los pilotos era muy alta y el adiestramiento el mejor.
Heinkel he 111
Se organizaron dos flotas aéreas, la 2da Luftflotte al mando del Mariscal Kesselring, en Bruselas y la 3ra Luftflotte al mando del Mariscal Sperrle en París. Ambos dependían directamente del Jefe Supremo de la Luftwaffe, el recién ascendido, Mariscal del Reich, Herman Goering. Más tarde se pondría en operación la 5ta Luftflotte que operaría desde Noruega y Dinamarca, al mando del General Hans-Jurgen Stumpff.
Orden de preparar posible invasión
El 2 de Julio de 1940, llega la orden de prepararse para la posible invasión de Inglaterra. Las órdenes eran: 1) Eliminar la navegación de mercantes por el Canal Inglés, en cooperación con las fuerzas navales, sembrando minas, atacando puertos y destruyendo convoyes. 2) Destruir a la RAF.
Ataque a los mercantes en el canal
El 10 de Julio, se inició el ataque a los mercantes que circulaban por el canal. Esta vez todos los bombarderos llevaban sus escoltas de cazas y el resultado fue favorable para la Luftwaffe. La aviación alemana cruzaba los cielos del canal sin oposición alguna.
Directiva #16: Operación León Marino
El 16 de Julio, Hitler emitió su Directiva #16 al Comando Supremo de las Fuerzas Armadas, OKW, para la Operación León Marino. Decía: "Como Gran Bretaña, a pesar de su situación militar, se muestra reacia a llegar a un compromiso, he decidido comenzar los preparativos de la invasión de Inglaterra, con el objeto de evitar que Gran Bretaña continúe la guerra desde la isla.
Guerra entre caballeros
Era claro que la Marina no estaba preparada para iniciar una invasión en gran escala, pero al menos la moral de la Luftwaffe era elevada. La lucha era encarnizada, pero se mantenían los códigos de caballerosidad en el aire. Como ejemplo está el caso del comandante de escuadrilla inglés Douglas Bader, que había perdido sus dos piernas, pero con ortopédicas de aluminio se reincorporó al servicio. Bader fue derribado en St. Omer y sus piernas artificiales quedaron inservibles. Recibió un homenaje de los aviadores alemanes, quienes solicitaron que les fueran enviadas unas piernas ortopédicas de reemplazo. Ellas aterrizaron en paracaídas, luego de un bombardeo por la RAF del campo aéreo de St. Omer.
La sombra de la duda
A medida que pasaba los días, los mandos militares comenzaron a expresar sus dudas sobre la Operación León Marino. Goering, interfería en las operaciones tratando de inmiscuirse hasta en los más mínimos detalles, casi siempre con resultados desastrosos. Los mandos militares del ejército creían que la operación no era factible y Hitler dudaba.
Aprestos para la invasión
Mientras en el aire las operaciones se realizaban sin mayores contratiempos, las fuerzas terrestres se ocupaban febrilmente en la preparación de la invasión. Los puertos franceses, belgas y holandeses estaban abarrotados de barcos de todos los tipos. Los generales del ejército seguían pensando que la operación no tendría éxito, sin embargo el General Jodl expuso su plan como una operación fluvial de amplio frente. Para el ejército las operaciones fluviales eran muy conocidas y formaban parte de la estrategia utilizada desde Polonia. La idea de Jodl era que se debía transportar 40 divisiones y desembarcarlas en un frente de 200 Kms que abarcaría la costa desde Dover hasta Bournemouth para enfrentar a las 20 divisiones británicas que se pensaba estaban acantonadas en el sur de Inglaterra.
La Kriegsmarine da la alerta
En poco tiempo, los mandos se percataron que era una ilusión realizar tal operación en vista de los medios de transporte disponibles. Era imposible poder transportar las 40 divisiones en un sector tan amplio y con la flota inglesa intacta esperando el momento para caerles encima. La Kriegsmarine, en memorando de 15 páginas, advertía de los peligros que correrían los transportes en las aguas del canal.

Directiva #17: Atacar a la RAF
El 01 de Agosto de 1940, Hitler imparte su Directiva #17 mediante la cual ordenaba a la Luftwaffe que atacase cuanto antes a la fuerza aérea británica, con todos los efectivos posibles, con el objeto de destruir hasta sus instalaciones terrestres. Establecía la fecha de los ataques, en un lapso de 8 a 14 días a más tardar, y por tanto los ataques debían empezar entre el 5 y el 8 de Agosto. En otra orden, la Wehrmacht recibía como probable fecha de la invasión el día 15 de Setiembre de 1940. Más tarde en el Alto Mando se decía, que de acuerdo a los resultados, el Fuehrer decidiría si la invasión se llevaría a cabo ese año o el siguiente. Todo dependía de la Luftwaffe de Goering, quien estaba seguro que "aniquilaría a los ingleses con golpes exterminadores en tres o cuatro días."
Altercado entre los mandos
mientras tanto seguían los forcejeos entre la marina y el ejército. La fuerza de invasión se redujo de 40 divisiones a sólo 13 y el frente quería ser reducido por la marina de 200 Kms a unos 70 Kms, desde Folkestone hasta Beachy Head, propuesta no aceptada por el ejército. El 7 de Agosto se realizó una reunión que terminó en un grave enfrentamiento entre el General Halder, Jefe de Estado Mayor del Ejército y el Almirante Schniewind Jefe de Estado Mayor de la Kriegsmarine. Halder mantenía, que tan angosto frente sería igual que meter a las tropas en una máquina de moler carne y Schniewind sostenía que ampliar el frente era sacrificar a las tropas, que se encontraría desprotegidas en tan amplio frente. La decisión quedaba en manos de Hitler. El Fuehrer dispuso que se haría lo que fuera más conveniente, llegado el momento.
La suigéneris flota de invasión
Los puertos desde donde partirían las fuerzas de invasión estaban abarrotados con 2000 embarcaciones de los más diversos tipos: gabarras, lanchones, barcazas, grandes y pequeños vapores. Los almacenes hasta el tope de suministros. Las fuerzas hacían prácticas e embarque y desembarque, en más caos que orden y los ánimos decaían a medida que transcurría el tiempo.
Bote a remos
Botes inflables. Usados en los cruces de ríos en Polonia y Holanda
Gabarra desembarcando un vehículo artillado
Éxitos de la Luftwaffe
Entre el 24 de Agosto y el 6 de Setiembre la Luftwaffe puso en el aire 1000 aviones diarios que estaba destruyendo la capacidad operativa de la RAF. El 25 de Agosto, durante un bombardeo, probablemente por error de navegación, la Luftwaffe arrojó algunas bombas sobre suburbios de Londres. En represalia, al día siguiente, Berlín sufre un bombardeo en gran escala.
¿Por qué no vienen? - Iremos... Iremos
El 4 de Setiembre, en un discurso Adolfo Hitler dijo: El pueblo inglés está desconcertado y se pregunta: ¿Por qué no vienen? - iremos iremos. -se contestó el Fuehrer. Luego fatídicamente manifestó: "Si ellos anuncian que intentan llevar a cabo fuertes ataques contra nuestras ciudades, nuestra respuesta será aniquilar las suyas."
me 110
Punto de quiebre
El 7 de Setiembre, Goering ordena derivar los ataques a las ciudades inglesas y comete el error de desviar la atención de las bases aéreas británicas y las fabricas de aviones a las ciudades. Este error estratégico es el punto de quiebre en la Batalla de Inglaterra. Los ataques aéreos no se llevaban a cabo con criterio estratégico. De hecho, no se podía pedir que Goering actuara como un estratega, pero interfería en las decisiones de quienes sí sabían lo que debían hacer. A partir de ese momento, los británicos toman un respiro y lograran recuperar las pérdidas sufridas durante los ataques de la Luftwaffe.
Postergada la invasión.
El 15 de Setiembre ocurrió una de las batallas aéreas más intensas sobre Inglaterra. La Luftwaffe perdió 56 aviones. El 17 de Setiembre, Hitler retrasó una vez más la fecha de la invasión. Goering, finalmente accedió a que los ataques aéreos se efectuaran de noche para evitar las fuertes pérdidas. Para completar el panorama, la RAF comenzó a bombardear los puertos de embarque con graves pérdidas, que obligaron a que se ordenara, el 19 de Setiembre, a esconder los transportes bajo tierra.
Suspendida la invasión
El 12 de Octubre de 1940, Hitler suspendió la invasión para ese año, aclarando que era solamente temporal hasta la primavera de 1941, y que por el momento se usaría solamente como una forma de presión contra los británicos. Así, los ingleses tuvieron un respiro y se puede decir que ganaron el primer round, teniendo desde ese momento tiempo para organizarse.
Todos respiraron aliviados.
La Kriegsmarine respiró aliviada, pues sabían que era imposible que los buques disponibles pudieran dar apoyo adecuado a las fuerzas de desembarco, considerando además que la flota inglesa los superaba en número de manera contundente. La Wehrmacht respiró aliviada, porque los 2000 transportes improvisados no eran adecuados para la invasión y porque sabían que una vez en medio del canal, no sólo se enfrentarían a la aviación y la marina británicas, sino también al poder del mar abierto. La Luftwaffe, respiró, al verse librada de la presión ejercida por Goering y sus "estrategias" que llevaron al fracaso las operaciones, que en un momento estuvieron a punto de lograr la destrucción de la RAF. Sin embargo Goering ya hace un tiempo que se había mudado a Alemania con su Estado Mayor.
Las pérdidas
En tres meses, desde el 1o de Agosto, al 1o de Octubre, Alemania perdió 500 aviones y la RAF, según los cálculos de la Luftwaffe, habían perdido 1100 aeronaves.

Batalla de Inglaterra (4)

Las operaciones del lado británico
Para los británicos la Batalla de Gran Bretaña comenzó el 10 de Julio de 1940, cuando comenzaron los ataques a los barcos mercantes en el canal y más tarde, al recibirse informes de inteligencia sobre actividades militares en las costas de Francia y los Países Bajos, que indicaban que algo se estaba preparando.
Más que recursos había coraje
para esa fecha, la defensa de caza de la RAF apenas contaba con 591 aviones Spitfires y Hurricanes, para enfrentar las oleadas de bombarderos protegidos por cazas monomotores y bimotores alemanes que azotaban el tráfico marítimo y las instalaciones militares en la costa sur de Inglaterra.
Supermarine Spitfire
El equipo era escaso, pero las tripulaciones eran capaces de efectuar dos o más salidas diarias demostrando gran valor y entrega.
El Fighter Command
El Fighter Command (Comando de Caza), estaba bajo el mando del Mariscal del Aire Sir Hugh Dowding, un veterano de 60 años, que peleó en la Primera Guerra Mundial. Su Cuartel General estaba ubicado en una mansión en Bentley Priory, cerca de Londres. Antes de la guerra, desde 1936, tuvo bajo su responsabilidad el Servicio de Investigación y Suministros, cargo que le permitió conocer de cerca, las necesidades de los grupos de caza. Lo más importante para Dowding eran los pilotos y los aviones, pero el arma más eficaz con que contaba, era el sistema de alerta temprana.
El Sistema de Alerta
El sistema de alerta consistía de instalaciones costeras de radar con antenas montadas en torres de 110 metros de altura, con casetas al pie de las torres que albergaban los equipos y al personal de guardia. Los operadores de las estaciones de radar, estaban conectados por medio de radio y teléfono, con los centros de alerta temprana donde se presentaban en una mesa las posiciones de los aviones, amigos de color negro y enemigos de color rojo.
Unas etiquetas mostraban la altura y su fuerza aproximada. Una vez que los aviones pasaban sobre las instalaciones de radar, eran seguidos por cuerpos de vigías, diseminados en toda la campiña inglesa. Ellos comunicaban al centro de operaciones la ruta, el número y tipo de aviones enemigos. Estos equipos funcionaban con una gran coordinación, producto de las horas de entrenamiento y de la disciplina con que realizaban su trabajo. Los datos eran transmitidos al Comando de Caza, desde donde se alertaban a los grupos de caza que debía salir a efectuar la interceptación.
Lord Beaverbrook
El otro aspecto que favorecía a los británicos, era la producción de aviones y equipos de reemplazo. Churchill nombró a Lord Beaverbrook, un hombre de prensa, para hacerse cargo del Ministerio de Producción de Aviones. A pesar del escepticismo con que los ingleses tomaron ese nombramiento, el tiempo demostraría que ese hombre era capaz de hacer el trabajo que le encomendaron. La producción de aviones llegó a sobrepasar el número de tripulaciones entrenadas.
Los Grupos de Caza
El Grupo de Comando de Caza fue dividido por Dowding en cuatro grupos. Grupo 11, sureste de Inglaterra, con base en Londres; 10 suroeste, 12 centro y 13 norte. Cada grupo estaba subdividido para cubrir su área por sectores. En todo momento en los centros de comando de estos grupos se sabía la posición, rumbo y fuerza de las escuadrillas atacantes y en consecuencia se enviaba las escuadrillas de caza en el número y lugares precisos. El Grupo de caza 11 comandado por el Vicemariscal del Aire Sir Keith Park de 44 años, en esta primera etapa de la guerra, llevó el mayor peso de las operaciones pues los alemanes al comienzo de las operaciones se concentraron en el sur de Inglaterra.
Los pocos...
Los tripulantes de los aviones, eran al comienzo pilotos auxiliares de la Real Fuerza Aérea y de la Real Reserva de Voluntarios de la Fuerza Aérea, poco experimentados en su mayoría, reforzados con pilotos polacos y checoslovacos que sí tenían experiencia en combate. Los reemplazos eran pocos y muchas veces con apenas horas de vuelo en un Spitfire o un Hurricane. Quizá, la única ventaja que tenían sobre los alemanes, era que volaban menos tiempo en cada misión y siempre o casi siempre sobre suelo inglés. Los alemanes por su parte debían volar largas distancias, permanecer en territorio enemigo apenas con el tiempo suficiente para cumplir la misión y escapar para tener combustible suficiente para llegar a su base. Un trabajo agotador que les exigía un mayor tiempo de descanso entre vuelo y vuelo.
Home Guards
El gobierno británico hizo un llamado a la defensa del país, convocando el 14 de Mayo a la creación del Local Defense Volunteers, que se debían unir a las fuerzas regulares. Una semana después, se habían enrolado 250 mil voluntarios.
Esta foto de estudiantes británicos voluntariosfue motivo de burla en la prensa alemana
Estos "Locals" fueron luego convertidos en la "Home Guards" que ese mismo mes, llegaron a contar 1 millón de voluntarios. Se inició también una recolección de armas, la mayoría de caza, con poco o ningún valor militar, pero que llegaron a sumar unas 20 mil piezas, que fueron a pasar a manos de la Home Guards.
Los preparativos
A la falta de armas, no se sumó la falta de ingenio. Lord Hankey propuso perforar los oleoductos marinos al momento de la invasión para incendiarlo. Otros perfeccionaron la fabricación de cócteles Molotov, empleados por aquellos voluntarios que fueron a España durante la Guerra Civil y quienes enseñaron a usarlos, para detener a los tanques.
Obstáculos a los lados de las carreteras para impedir el aterrizaje de aviones de transporte
Los campos ingleses se sembraron de obstáculos, usando técnicas perfeccionadas según la experiencia en Holanda y Francia; los que fueron un dolor de cabeza para los alemanes. Sin duda, los ingleses estaban convencidos que la invasión caería del cielo, debido al éxito que tuvieron los paracaidistas en Polonia, Francia y los Países Bajos, pero por tratarse de fuerzas de apoyo, no era factible que el grueso de la invasión viniera del aire. Aparte de estos grupos de defensa improvisados, el General Colin Gubbins estuvo encargado de la preparación de soldados profesionales, que se encargarían de las operaciones de guerrillas luego de la invasión.
Servicios Civiles
Desde 1937 se implementaron servicios de civiles para casos de emergencia. El Servicio de Precaución de Incursiones Aéreas fue uno de los más efectivos durante la amenaza de invasión y sobre todo durante los bombardeos. Al comenzar las hostilidades se estableció el Servicio Auxiliar contra Incendios que estaba compuesto del personal permanente más unos 60 mil voluntarios, los cuales más tarde se enrolaron en las Fuerzas Armadas. El Cuerpo de Ambulancias fue exigido al máximo. En puestos de emergencia atendían a los heridos un médico y tres enfermeras. Los choferes de las ambulancias, la mayoría mujeres, los transportaban a los hospitales apenas terminaba la cura de primeros auxilios. Muchas veces lo hacían en medio de un bombardeo por calles llenas de escombros y no pocas veces encontraban el hospital bombardeado.
Se extienden las operaciones
El mes de Agosto fue de febril actividad. A mediados de ese mes, hubo muy mal tiempo y las oleadas de bombarderos debían recorrer mayores distancias para alcanzar los blancos en el norte de las islas británicas. Eso les obligaba a usar la protección de los bimotores me110 en vez de los maniobrables me109.
1000 aviones diarios
Durante la última semana de Agosto y la primera de Setiembre, los alemanes enviaron mil aviones diarios lo que puso en serio predicamento al mando de caza. El día 26 de Agosto ocurrió un raid sobre Londres, que mató a civiles y en consecuencia, Churchill ordenó al Mando de Bombarderos a efectuar una misión sobre Berlín. A partir de ese día se inició una campaña de bombardeo sobre la capital alemana, que duró nueve semanas, retaliación por lo que fue tal vez una falla de los bombarderos alemanes y no un ataque premeditado, pues hasta ese momento habían seleccionado escrupulosamente blancos estrictamente militares.
Londres en llamas
Cuando las fuerzas del Mando de Caza estaban llegando a su límite y parecía que se encontraría en serias dificultades para enfrentar a los bombarderos, súbitamente cesaron las operaciones alemanas contra los blancos militares de la fuerza de defensa británica. Comenzaba entonces el bombardeo de las ciudades, como respuesta a las operaciones contra Berlín. Eso le dio un respiro al Mando de Caza y en especial al Grupo 11.
El día 7 de Setiembre, los bombarderos alemanes se concentraron en bombardear Londres con 320 bombarderos y una escolta de 600 cazas. Ese día, en la tarde, las oleadas de bombarderos llegaron a la ciudad, y continuaron toda la noche, hasta las 4:30 de la mañana. Los bombardeos prosiguieron durante 56 días. El más violento de todos fue el ocurrido el día 15 de Setiembre que fue a la luz del día. Fueron derribados 56 aviones.
Caerán del cielo
Se creía que la invasión ocurriría el día 20 de setiembre y para ello se habían preparado las fuerzas de defensa que seguían asegurando que del cielo caerían cientos de miles de paracaidistas y de planeadores, tal cual ocurrió en Francia y los Países Bajos.
Noticia de PolicíaPeligro de incursión aéreaCubra sus Luces
Todas las ventanas, luces del techo, puertas de vidrio, etc., en casas particulares, talleres, fábricas, y otros lugares, deben, desde hoy día, estar completamente cubiertas al obscurecer, de forma que ninguna luz sea visible desde el exterior. Deben usarse cubiertas oscuras de forma que la presencia de luz en el lugar no pueda ser detectada desde el exterior.Todos los avisos de publicidad, señales y luces exteriores de todo tipo deben permanecer apagadas, excepto cualquier luz de señalización de tráfico o ferrocarril especialmente autorizada o cualquier otra luz especialmente exenta de prohibición. Las luces de todos los vehículos en los caminos deben ser atenuadas y apantalladas. La policía emitirá folletos describiendo las restricciones a ser observadas.
Estas medidas son necesarias parasu protección en caso de ataque aéreo.
Disminuyen los bombardeos
para Octubre empezaron a disminuir las incursiones sobre el canal y se comenzó a pensar que la esperada invasión no se llevaría a cabo, sólo proseguían los bombardeos a las ciudades, los cuales fueron disminuyendo en intensidad. Desde el día 5 de Octubre no volaron más de día sobre Gran Bretaña.
Terminó la batalla
El 12 de Octubre de 1940, es cuando se pudo decir que la Batalla de Inglaterra había terminado, el saldo según los británicos fue, de 1500 a 1700 aviones alemanes derribados y 900 aviones ingleses perdidos.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home